Murcia se echa a la calle para exigir el fin del bloqueo a Cuba
Dos centenares de personas exigen el fin del embargo total de combustibles impuesto por Donald Trump, un castigo colectivo que se ceba especialmente con la infancia y las personas enfermas

Dos centenares de personas respondieron a la llamada del Movimiento de Solidaridad con Cuba y llenaron las calles de Murcia de solidaridad con el pueblo cubano, que vive una situación crítica desde que Donald Trump impuso a principios de enero un bloqueo energético total a la isla tras el golpe en Venezuela, el principal proveedor energético de Cuba. Desde entonces no ha llegado ni un solo buque con combustible, algo que ha llevado a una paralización casi absoluta de la economía cubana, pero también de escuelas, comedores u hospitales.
Mariano Cano, portavoz de Entrepueblos, uno de los colectivos convocantes junto a Podemos, Izquierda-Unida, el PCE o el Comité Antiimperialista, ha advertido de que las medidas de Trump afectan directamente a “la sanidad, la alimentación, el acceso al agua potable o la educación”. Un bloqueo de este tipo constituye de hecho una grave violación de la convención de Ginebra, que prohíbe los castigos colectivos contra la población civil.
En el ámbito político, el grupo parlamentario Podemos-IU-AV ha exigido al gobierno regional destinar fondos de cooperación internacional y enviar placas solares a la isla para reforzar su soberanía energética y permitir que sigan funcionando infraestructuras básicas. Además, María Marín ha exigido al gobierno de España “que sea consecuente con el No a la Guerra y envíe combustible a Cuba desde la refinería de Repsol en el puerto de Cartagena”.
Al mismo tiempo una importante representación de la izquierda española e internacional se encuentra en estos momentos en la isla, encabezada por figuras como el líder británico Jeremy Corbyn, el fundador de Podemos Pablo Iglesias o el diputado murciano Javier Sánchez Serna, que ha subrayado que “Cuba siempre fue un ejemplo de solidaridad y humanismo, en la lucha contra el apartheid o enviando a sus médicos y sus maestros por todo el mundo para ayudar al desarrollo de otros pueblos hermanos, también a Europa en plena pandemia por el COVID”. La flotilla a Cuba, que ha llegado a la isla con 20 toneladas de ayuda humanitaria, es solo un pequeño gesto para devolver al pueblo cubano parte de ese esfuerzo histórico, aunque la responsabilidad de romper el bloqueo es de los gobiernos.
