Alquerías vuelve a organizar una suelta de vaquillas tras 10 años

Una no-tradición bárbara
El pasado sábado 7 de febrero Alquerías volvió a la barbarie. La suelta de vaquillas, organizada en el marco de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Oliva, dejó imágenes absolutamente dantescas que ha difundido el partido animalista Pacma. En ellas se puede ver a un animal muy joven y desnutrido, completamente aterrorizado, que deambula por las calles cayendo continuamente al suelo mientras unos desalmados se divierten haciéndolo sufrir.
Todo ello se produce además ante la presencia de cientos de menores, a pesar de las continuas advertencias de la ONU a España, en las que llama a limitar la presencia de niños y niñas en espectáculos taurinos. La última vez se produjo en enero de este mismo año, cuando el Comité de los Derechos del Niño llamó la atención a nuestro país tras no haber adoptado ninguna medida desde su último informe en 2018.
Se da la circunstancia además de que este tipo de eventos no forman parte de ninguna tradición local. En Alquerías concretamente no se organizaba una suelta de vaquillas desde hacía 10 años, por lo que llama poderosamente la atención que ahora haya quien ha decidido volver a rescatar esta no-tradición bárbara.
La Junta Municipal controlada por el Partido Popular es la responsable
La iniciativa parte de la Junta Municipal de esta pedanía de Murcia, controlada por el Partido Popular y presidida por José Luis Marín. Sin que se haya producido ninguna consulta a los vecinos y vecinas, una vez más, la derecha utiliza el dinero público, el de todos y todas, para promocionar el maltrato animal, en lugar de destinarlo a otras actividades culturales o lúdicas que generarían mayor consenso social.
Las últimas fiestas de Alquerías, las del pasado mes de junio en honor a San Juan Bautista, se vieron también envueltas en la polémica tras el trágico fallecimiento de una menor de tan solo dos años, que murió electrocutada en unas camas elásticas que al parecer no contaban con ninguna autorización, aunque entonces el alcalde pedáneo aclaró que ellos “no tenían nada que ver”, ya que la instalación se hallaba fuera del recinto de la feria oficial.
